21/Ago/2019
Brasilia – DF, Brasil, 09 a 14 de agosto de 2019
Si hieren nuestra existencia, seremos resistencia
Nosotras, 2,000 mujeres de más de 100 diferentes pueblos indígenas, representantes de todas las regiones de Brasil, reunidas en Brasilia (DF) entre el 10 al 14 de agosto de 2019, concebimos colectivamente ese gran encuentro marcado por la realización de nuestro 1° Foro y 1° Marcha de las Mujeres Indígenas, queremos decir al mundo que estamos en permanente proceso de lucha y defensa del “Territorio: nuestro cuerpo, nuestro espíritu”. Y para que nuestras voces produzcan eco en todo el mundo, reafirmamos nuestras demandas.
Como mujeres, líderes y guerreras, generadoras y protectoras de la vida, nos posicionamos y luchamos contra las agresiones y violaciones que enfrentan nuestros cuerpos, nuestros espíritus, nuestros territorios. Difundiendo nuestras semillas, nuestros rituales, nuestra lengua, garantizaremos nuestra existencia.
La Marcha de las mujeres indígenas fue pensada como un proceso, iniciado en 2015, de formación y empoderamiento de las mujeres indígenas. A lo largo de estos años dialogamos con mujeres de diversos movimientos y nos dimos cuenta que nuestro movimiento posee una especificidad que nos gustaría que fuese comprendida. El movimiento producido por nuestra danza de lucha, considera la necesidad del regreso a la complementariedad entre lo femenino y lo masculino, sin conferir una esencia para el hombre y para la mujer. El machismo es más una epidemia traída por los europeos. Así, lo que es considerado violencia por las mujeres no indígenas puede no ser considerado de la misma forma por nosotras. Eso no significa que cerraremos nuestros ojos a las violencias que reconocemos que acontecen en nuestras aldeas, pero que sí debemos de tener en cuenta, y el propósito es exactamente contrarrestar, problematizar y construir reflexiones críticas sobre las prácticas cotidianas y formas de organización política contemporáneas entre nosotras. Necesitamos dialogar y fortalecer la potencia de las mujeres indígenas, retomando nuestros valores y memorias matriarcales para poder avanzar en nuestras demandas sociales relacionadas a nuestros territorios.
Nos oponemos totalmente a las narrativas, a los propósitos, y a las acciones del actual gobierno, quien ha dejado clara su intención de exterminio de los pueblos indígenas, apuntando a la invasión y explotación genocida de nuestros territorios por el capital. Esa forma de gobernar es como arrancar un árbol de la tierra, dejando sus raíces expuestas hasta que se sequen. Nosotras estamos arraigadas a la tierra, pues es en ella que buscamos a nuestros ancestros y por ella que alimentamos nuestra vida. Por eso, el territorio no es para nosotras y nosotros un bien que puede ser vendido, intercambiado, explotado. El territorio es nuestra propia vida, nuestro cuerpo, nuestro espíritu.
Luchar por los derechos de nuestros territorios es luchar por nuestro derecho a la vida. La vida y el territorio son la misma cosa, pues la tierra nos da nuestro alimento, nuestra medicina tradicional, nuestra salud y nuestra dignidad. Perder nuestro territorio es perder a nuestra madre. Quien tiene territorio, tiene madre, tiene protección. Y quien tiene protección, tiene cura.
Cuando cuidamos nuestros territorios, lo que naturalmente ya es parte de nuestra cultura, estamos garantizando el bien de todo el planeta, pues cuidamos los bosques, el aire, los suelos. La mayor parte de la biodiversidad del mundo está bajo el cuidado de los pueblos indígenas y, así, contribuimos para sustentar la vida en la Tierra.
La libertad de expresión en nuestras propias lenguas, es también fundamental para nosotras. Muchas de nuestras lenguas siguen vivas. Han resistido las violencias coloniales que nos obligaron al uso de una lengua extranjera, y a la pérdida de nuestras propias formas de expresar nuestras vivencias. Nosotras mujeres tenemos un papel significativo en la transmisión de la fuerza de nuestros saberes ancestrales por medio de la transmisión de la lengua.
Queremos que sea respetada nuestra forma de ver, sentir, de ser y de vivir el territorio. Sepan que, para nosotras, la pérdida del territorio es una pérdida afectiva, nos trae una profunda tristeza, hiere nuestro espíritu. El sentimiento de violación de la tierra es como el de una madre que pierde a su hijo. Es desperdicio de la vida. Significa pérdida de respeto y de la cultura. Es una deshonra a nuestros antepasados, que fueron responsables por la creación de todo. Es una falta de respeto para aquellos y aquellas que murieron por defender la tierra. Es la pérdida de lo sagrado y del sentido de la vida misma.
Así, todo lo que ha defendiendo y realizado el actual gobierno agrede frontalmente esta forma de protección y cuidado de la Madre Tierra, aniquilando los derechos que, con mucha lucha, nosotras y nosotros conquistamos. La no demarcación de tierras indígenas, el estímulo para la liberación de la minería y de la renta de las tierras, la tentativa de flexibilizar las leyes de protección ambiental, el financiamiento de armamento en el campo, la destrucción de políticas indigenistas y ambientales, demuestran eso.
Nuestro deber como mujeres indígenas y como líderes, es fortalecer y valorar nuestro conocimiento tradicional, cuidar nuestros saberes, nuestra ancestralidad y cultura, conociendo y defendiendo nuestro derecho, honrando la memoria de las mujeres que vinieron antes que nosotras. Es saber luchar de nuestra manera para potencializar la práctica de nuestra espiritualidad, y rechazar todo lo que atenta contra nuestras existencias.
Por todo esto, y a partir de las redes que tejemos en este encuentro, nosotras le decimos al mundo que lucharemos incansablemente para:
1. Garantizar la demarcación de territorios indígenas, pues violar nuestra madre tierra es violentar a nuestro cuerpo y nuestra vida.
2. Asegurar nuestro derecho a la posesión plena de nuestros territorios, defendiéndolos y exigiendo al Estado brasileño que prohíba la explotación minera, que nos envenena con mercurio y otras sustancias tóxicas, la renta de tierras y la ambición del agronegocio y las invasiones ilegales que roban nuestros recursos naturales y los utilizan únicamente para lucrar, sin preocuparse por preservar la vida en el planeta;
3. Garantizar el derecho irrestricto a recibir servicios de salud específicos para nuestros pueblos, con el mantenimiento y la evaluación del Subsistema y de la Secretaria Especial de Salud Indígena (SESAI). Luchamos y seguiremos luchando por los servicios públicos ofrecidos por el Sistema Único de Salud (SUS) y por el mantenimiento y la evaluación de la Política Nacional de Atención a la Salud de nuestros pueblos, sea en nuestros territorios o en contextos urbanos.
No aceptamos la privatización, la municipalización o la estatalización de los servicios de salud de nuestros pueblos.
Luchamos y lucharemos para que la gestión de la SESAI sea ejercida por profesionales que reúnan las capacidades técnicas y políticas para comprender las especificidades implicadas en la prestación de servicios de salud de los pueblos indígenas. No basta tener a una indígena al frente de este organismo público. Es preciso garantizarnos una gestión sensible a todos los aspectos que nos son importantes en el ámbito de la salud, respetando nuestras prácticas tradicionales de promoción de la salud, nuestras medicinas tradicionales, nuestras parteras y nuestras formas de practicar los partos naturales, así como los saberes de nuestros líderes espirituales. Conforme a nuestras ciencias indígenas, la salud no proviene solamente de la prescripción de principios activos, la cura es resultado de interacciones subjetivas, emocionales, culturales y fundamentalmente espirituales.
4. Reivindicar al Supremo Tribunal Federal (STF), que no permita, ni legitime ninguna reinterpretación retrógrada y restrictiva del derecho originario sobre nuestras tierras tradicionales. Esperamos que, en el juicio del Recurso Extraordinario 1.017.365, relacionado al caso “Terra Indígena Ibirama Laklanõ do povo Xokleng” considerado de Repercusión General, el STF reafirme la interpretación de la Constitución brasileira de acuerdo con la tesis “do Indigenato” (Direito Originário) y que excluya definitivamente, cualquier posibilidad de bienvenida de la “tese do Fato Indígena” (Marco Temporal);
5. Exigir a todo el Poder Judicial que, en el ámbito de igualdad de todos ante la ley, haga valer nuestro derecho a la diferencia y, por tanto, nuestro derecho de acceso a la justica. Garantizar una sociedad justa y democrática significa asegurar el derecho a la diversidad, también previsto en la Constitución. Exigimos el respeto a los tratados internacionales firmados por Brasil, que incluyen, entre otros, el artículo 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), las Convenciones de la Diversidad Cultural, Biológica y el Clima, la Declaración de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y la Declaración Americana de los Derechos de los Pueblos Indígenas;
6. Promover el incremento de la representatividad de las mujeres indígenas en los espacios políticos, dentro y fuera de las aldeas, y en todos los escenarios que sean importantes para la implementación de nuestros derechos. No basta reconocer nuestras narrativas, es preciso reconocer a las narradoras. Nuestros cuerpos y nuestros espíritus tienen que estar presentes en los espacios de decisión.
7. Combatir la discriminación de los indígenas en los espacios de decisión, especialmente de las mujeres, que son víctimas no sólo del racismo, sino también de machismo;
8. Defender el derecho de todos los seres humanos de una alimentación saludable, sin agrotóxicos, y nutrida por el espíritu de la madre tierra;
9. Asegurar el derecho a una educación diferenciada para nuestros niños y niñas y jóvenes, que sea de calidad y que respete nuestras lenguas y valore nuestras tradiciones. Exigimos la implementación de las 25 propuestas de la segunda “Conferência Nacional e dos territórios etnoeducacionais”, el restablecimiento de las condiciones y espacios institucionales, como la “Coordenação Geral de Educação Escolar Indígena” en la estructura administrativa del Ministerio de la Educación para asegurar nuestra incidencia en la formulación de la política de educación escolar indígena y atendiendo nuestras demandas que involucran, la mejoría de la infraestructura de las escuelas indígenas, la formación y contratación de profesores indígenas, y la elaboración de material didáctico diferenciado o contextualizado culturalmente.
10. Garantizar una política pública indigenista que contribuya efectivamente para la promoción, el fomento, y la garantía nuestros derechos, que planeé, implemente y monitoree de forma participativa, en diálogo con nuestras organizaciones, acciones que consideren nuestras diversidades y las demandas prioritarias del Movimiento Indígena;
11. Reafirmar la necesidad de una legislación específica que combata la violencia contra la mujer indígena, contextualizada a la realidad de nuestros pueblos. Las políticas públicas necesitan ser guiadas en las especificidades, diversidades, y por el contexto social de cada pueblo, respetando nuestros conceptos de familia, educación, fases de la vida, trabajo y pobreza.
12. Dar seguimiento al empoderamiento de las mujeres indígenas por medio de la información, formación y sensibilización de nuestros derechos, garantizando el pleno acceso de las mujeres indígenas a la educación formal (nivel básico, medio y superior u universitario) a fin de promover y valorizar también los conocimientos indígenas de las mujeres;
13. Fortalecer el movimiento indígena, agregando conocimientos de género y generacionales;
14. Combatir de forma irreductible e innegociable, posiciones racistas y anti-indígenas. Exigimos el fin de la violencia, de la criminalización y discriminación contra nuestros pueblos y líderes, practicadas inclusive por agentes públicos, asegurando el castigo de los responsables, la reparación de los daños causados y comprometiendo a instancias de gobierno en la protección de nuestras vidas.
Por último, reafirmamos nuestro compromiso de fortalecer las alianzas con mujeres de todos los sectores de la sociedad en Brasil y en el mundo, del campo y de la ciudad, de los bosques y selvas y de las aguas, que también son atacadas en sus derechos y formas de existencia.
Tenemos la responsabilidad de plantar, transmitir, trascender, y compartir nuestros conocimientos, así como hicieron nuestros ancestros femeninos, y todos los que nos antecedieron, contribuyendo para que fortalezcamos, juntas y en pie de igualdad con los hombres, que fueron concebidos por nosotras, nuestro poder de lucha, de decisión, de representación, y de cuidado para con nuestros territorios.
Somos responsables por la fecundación y protección de nuestro suelo sagrado. Seremos siempre guerreras en defensa de la existencia de nuestros pueblos y de la Madre Tierra.
Brasilia, D.F., 14 de agosto del 2019.
12/Ago/2019
Por Luma Lessa para Cobertura Colaborativa de la Marcha de las Mujeres Indígenas. Traducción Daiara Tukano.
El domingo (08/11) amaneció con las presentaciones culturales de las delegaciones de mujeres de más de 100 pueblos indígenas de todo Brasil. Luego, unas 1.500 mujeres indígenas se reunieron para las actividades del Foro Nacional de Mujeres Indígenas. Sonia Guajajara inició el espacio invitando a mujeres de 21 estados a hablar sobre el tema: “Territorio: nuestro cuerpo, nuestro espíritu”. Las discusiones abordaron la construcción de demandas y estrategias concretas de las mujeres indígenas para su empoderamiento, la violación de los derechos de salud, educación y seguridad, el derecho a la tierra y los procesos de retomada de los territórios, y la ocupación de las mujeres indígenas en la política.
Por la tarde, las mesas llevaron a las invitadas a discutir la creación de redes entre movimientos. Joenia Wapichana, Diputada Federal (Rede-RR), mujeres indígenas de América Latina, representantes indígenas de Perú y Ecuador, y una representante de ONU Mujeres Brasil asistieron a la reunión. También ocurrió la Oficina de Alianzas Nacionales, a la que asistieron representantes de la Articulación de los Pueblos Indígenas de Brasil – APIB, la Marcha de las Margaritas, las Mujeres Negras, la Articulación de las Mujeres Brasileñas (AMB) y la Coordinación Nacional de las Comunidades Negras Quilombolas (CONAQ).
El tema central del lunes (12/08) es la Ley SASI-SUS “Mujeres indígenas en defensa de la salud indígena”. La marcha salió de la sede del campamento en Funarte hacia la Secretaría Especial de Salud Indígena (Sesai). La primera caminata de la 1ª Marcha de Mujeres Indígenas salió a las calles de Brasilia para protestar por el fin de la municipalización de Sesai y la partida inmediata de Silvia Nobre, actual coordinadora. Llegando a la secretaría se enfrentaron al intento de la Policía Militar de bloquear la entrada de las indígenas al edificio. Sin embargo, las mujeres lograron ingresar y ocupar el espacio. El día termina con la participación de una delegación de mujeres en la audiencia, programada para comenzar a las 17h, en la Corte Suprema (STF).
La caminata continúa mañana, 13 de agosto, con la salida a las 7:00 am de la Marcha de las Mujeres Indígenas desde el campamento principal en FUNARTE hacia la Explanada de Ministerios. La marcha se une a la Acción Nacional contra el Desmantelamiento de la Educación Pública, programada para las 9 a.m. Al mismo tiempo tendrá lugar la Cámara de Diputados Solemne con las Margaritas. Por la tarde, hay talleres y actividades con las margaritas en el parque de la ciudad, seguidas de la apertura de la Margarita a las 19h en el mismo lugar.
La Marcha de las Mujeres Indígenas termina el miércoles (14/08), uniendo fuerzas con la Marcha de las Margaritas en una caminata conjunta. Las margaritas y la reunión indígena se llevarán a cabo en Funarte. La expectativa es de unas 100 mil personas para el 13 de marzo y el 14 de agosto. La última actividad del día, programada para las 2 de la tarde, será la Plenaria para la aprobación del Documento Final con el tema “Riego de semillas: el futuro del foro y la marcha de las mujeres indígenas”. Al final, las delegaciones regresan a sus lugares de origen renovadas con las fuerzas y estrategias compartidas entre mujeres indígenas de pueblos diversos y con mujeres campesinas en estos intensos días de movilización de la mayor acción femenina de América Latina.
12/Ago/2019
Por Andressa Santa Cruz para la Cobertura Colaborativa de la Marcha de las Mujeres Indígenas, traducción Daiara Tukano.
Cientos de mujeres indígenas ocuparon hoy el edificio de la Secretaría Especial de Salud Indígena (SESAI) en Brasilia, pidiendo el fin del desmantelamiento de la salud indígena y la partida inmediata de la coordinadora Silvia Nobre Wajãpi, quien se negó a reunirse con los líderes y abandonó el edificio. bajo abucheos. “Silvia no representa a la mayoría de las mujeres indígenas. Vinimos aquí para hablar y no nos recibieron. Esto muestra una fuerte contradicción ”, dice Celia Xakriaba.
Desde que Silvia Nobre fue nombrada por el gobierno actual en abril, las políticas de salud indígenas se han debilitado. La demora en la transferencia de fondos, el desmantelamiento del Programa Más Médicos y el equipo de gestión final impactó a las aldeas tan durante el primer mes, cuando la gente en todo el país comenzó a movilizarse contra el desguace.
En julio, 115 indígenas acamparon en el edificio del SESAI durante dos semanas, luego de una reunión celebrada por la Fiscalía Federal y Funai, en Brasilia, donde el Ministerio de Salud y el SESAI firmaron un Acuerdo de Ajuste de Conducta (TAC) comprometiéndose a satisfacer las demandas.
Verifique el video de la hora de entrada al edificio:
Para Nyg Kaigang, del sur del país, uno de los objetivos es la revitalización del órgano, “nos esforzaremos por garantizar una atención médica específica basada en la alineación del conocimiento de la medicina tradicional, la forma en que pensamos sobre la curación de nuestros cuerpos. ”
Vea algunas fotos de la ocupación:

Las mujeres indígenas ocupan pasillos y habitaciones de Sesai – Secretaría Especial de Salud Indígena en Brasilia. Foto: Douglas Freitas / Cobertura colaborativa.

Las mujeres indígenas ocupan pasillos y habitaciones de Sesai – Secretaría Especial de Salud Indígena en Brasilia. Foto: Kamikia Kisedje / Cobertura colaborativa.

Las mujeres indígenas ocupan pasillos y habitaciones de Sesai – Secretaría Especial de Salud Indígena en Brasilia. Foto: Lia Biachini / Cobertura colaborativa.

Las mujeres indígenas ocupan el edificio Sesai exigiendo la partida inmediata de la coordinadora Silvia Nobre. Foto: Kamikia Kisedje / Cobertura colaborativa

Las mujeres indígenas ocupan el edificio Sesai exigiendo la partida inmediata de la coordinadora Silvia Nobre. Foto: Kamikia Kisedje / Cobertura colaborativa

Las mujeres indígenas ocupan el edificio Sesai exigiendo la partida inmediata de la coordinadora Silvia Nobre. Foto: Daniela Huberty / Cobertura Colaborativa
10/Ago/2019
El aumento creciente de invasiones de las tierras indígenas, la violencia contra los líderes y comunidades indígenas, que dejan en situación de vulnerabilidad principalmente a mujeres y niños son la causa de una gran preocupación. El anuncio hecho por el presidente de la República.
De que no demarcaría ninguna tierra indígena más y sus comparaciones de los indios con animales y de sus territorios con zoológicos, rompen con la Constitución Federal y la obligación de la Unión de proteger la vida y los bienes indígenas. La tierra indígena Wajãpi, en la región de Amapá, demarcada y protegida desde 1996, fué el blanco de una reciente invasión siendo asesinado uno de sus lideres.
De hecho en los seis meses de Gobierno que ya pasaron el Ministerio de Justicia no tomó ninguna medida de demarcación de nuevas tierras como las de los Pataxós y los Tupinambás, en Bahia y las de los Guarani Kaiowá en Mato Grosso do Sul. No hubo acciones efectivas contra las violencias practicadas contra los pueblos indígenas. Los Yanomami y los Ye ́wana, de Roraima están siendo masacrados por la invasión masiva de mineros y explotadores de oro en la Tierra Indígena Yanomami.
La reciente noticia de que el gobierno va a poner las tierras indígenas a disposición de la explotación minera puede tener consecuencias dramáticas, principalmente en la Amazonía, donde se concentra la mayor extensión de tierras indígenas (98%), la mayor cantidad de indios aislados, el 60% de la población indígena brasileña y la mayor cantidad de peticiones para investigación y explotación de minerales.
La solución propuesta por el Presidente Bolsonaro respecto de las actividades criminales practicadas en tierras indígenas es aterradora: legalizar el crimen!
El Estado tiene un poder de fiscalización pobre, como vimos en los casos de Mariana y Brumadinho, en Minas Gerais y está facilitando el proceso de licenciamiento ambiental.
En el caso específico de la cadena de producción de oro y según un reportaje reciente, el Minsiterio Público Federal y la Policía Federal recopilaron durante tres años una serie de pruebas que muestran la fragilidad respecto a la regulación existente y a la ejecución del papel fiscalizador del Estado.
Ante estos graves hechos nos manifestamos en defensa de los pueblos indígenas y de sus territorios, a favor de su autonomía en las decisiones sobre su propio desarrollo y contra la actividad minera en tierras indígenas.
Solicitamos la demarcación de las tierras indígenas pendientes, que sea hecho un inventario por parte del Ministerio de Justicia de todos los actos graves de violación de los derechos indígenas perpetrados en los últimos tres años y de las medidas tomadas para reprimirlos, siendo estos presentados a la sociedad brasileña.
Brasilia, 09 de Agosto de 2019.
Joenia Wapichana
Coordinadora del Frente Parlamentar
Mista em Defesa dos Direitos dos Povos Indígenas
Nilto Tatto
Coordinador del Frente Parlamentar Ambientalista
Erika Kokay
Coordinadora del Frente Parlamentar em
Defesa dos Direitos Humanos
Rodrigo Agostinho
Presidente da Comissão de Meio Ambiente e Desenvolvimento Sustentável
Helder Salomão
Presidente da Comissão dos Direitos Humanos e Minoria
28/Jul/2019
La Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Amazonía Brasileña -COIAB, junto con sus organizaciones de base a nivel estatal, regional y local, principalmente junto a APOIANP (Articulación de los Pueblos y Organizaciones Indígenas de Ampá y el Norte de Pará), vienen a manifestar publicamente, su solidaridad y apoyo absolutos al pueblo indígena Waiapi, ante los recientes hechos ocurridos de invasión de los mineros de su territorio; al mismo tiempo en que hacemos manifiesto nuestro profundo y VEHEMENTE REPUDIO contrarios a este tipo de acción y que se viene exhacervando, principalmente fomentado por los posicionamientos intransigentes, irresponsables, autoritarios, prejuiciosos, arrogantes e irrespetuosos del actual gobierno, y en especial del señor presidente de la República Jair Bolsonaro, con los ataques que vienen haciendo a los derechos de los pueblos originarios de este país, sobretodo a los derechos territoriales ya garantizados en tierras indígenas totalmente demarcadas y regularizadas desde la Constitución Federal de 1989 y que este gobierno intenta hacer retroceder continuamente.
Los pueblos indígenas que aquí habitaban en este país en la época de la invasión de Brasil y que vivian libres en toda su extensión, hoy se ven obligados a ocupar territorios delimitados bajo la figura jurídica de tierras indígenas, que deberían garantizar como mínimo las condiciones necesarias a la supervivencia y manutención de sus formas sociales y de la cultura de los pueblos indígenas. Sin embargo, son incontables las amenazas al pleno usufructo de las tierras ya demarcadas y homologadas y aún mayor el número de invasiones producidas en estos territorios. Son problemas estos, que son enfrentados por los pueblos indígenas desde el siglo XVI, cuando la invasión europea y la ocupación geopolítica de nuestro territorio, principalmente motivada por proyectos económicos ajenos a las necesidades y voluntades de los pueblos originarios de aquel siglo. La invasión para la explotación del oro en los territorios indígenas, sobretodo en la Amazonía, viene sucediendo sin ningun control del Estado y dando las espaldas de las comunidades indígenas afectadas. El caso Yanomami es un ejemplo en el que miles de mineros han ido sistematicamente invadiendo sus tierras desde los años 80, localizadas éstas en la frontera de Brasil conVenezuela, dejando como rastro muertes y destrucción que hasta el día de hoy dia atormentan a aquella región.
El caso sucedido esta semana en Tierra Indígena Waiapi respecto de la invasion de mineros en su propio territorio ya demarcado y homologado desde los años 90, así como diversos casos recientes, son situaciones, ya vistas desde hace mucho tiempo y que se vienen repitiendo hasta la actualidad y se pueden, enfáticamente atribuir y poner en las listas estos recientes ataques a los territorios indígenas, sea para explotación de oro, maderera, apropiación o cualquier otro tipo de acto ilícito en los territorios indígenas, al que es el mayor enemigo actual de los pueblos indígenas, el señor presidente de la República Jair Messias Bolsonaro junto con sus ministros y aliados antiindígenas, en que vienen sistematicamente, desde la época de su campaña política y ahora en sus 7 meses de gobierno, atacando a los pueblos indígenas, criminalizando a los líderes y organizaciones indígenas legítimos representantes de esos pueblos, cooptando y enfrentando indígenas contra indígenas e intentado usurpar a cualquier precio los derechos sociales y territoriales garantizados a la población indígena; armando, en las bases, a los enemigos de los pueblos indígenasy jaleando intensamente el conflicto en los territorios- todo esto con el único y exclusivo proposito de privilegiar a los invasores históricos de las tierras indígenas, sus aliados políticos y a los enemigos de los pueblos indígenas para la explotación ilegal de nuestras tierras, con el viejo discurso de “desarrollo social y económico del país”.
Recalcamos nuestra obstinación por mantenernos firmes en la lucha, por la defensa de los derechos de los pueblos indígenas, através de nuestras organizaciones y lideranzas indígenas legítimas de nuestra base en la Amazonía Brasileña, enfantizando que estamos dispuestos a enfrentar a todo y a todos así como fuera necesario, por la defensa de nuestros territorios, reforzando aquí todo nuestro apoyo al pueblo indígena Waiapi, a sus organizaciones representativas locales y a APOIANP, resaltando todo nuestro apoyo necesario para el enfrentamiento de esta situación y exigiendo de las autoridades públicas municipales, estatales y federales una intervención inmediata en esta situación, poniendo el objetivo en la seguridad del pueblo y el territorio Waiapi, evitando así mayores ofensas y conflictos en la región.
Manaus/Am, 28 de julio de 2019
POR LA DEFENSA DE LOS PUEBLOS Y TERRITORIOS INDÍGENAS.
POR EL APOYO AL PUEBLO WAIAPI
POR EL BUEN VIVIR DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS
COORDINACIÓN DE LAS ORGANIZACIONES INDÍGENAS DE LA AMAZONÍA BRASILERA
08/Jul/2019
Ilustración @crisvector / @designativista
Entre los dias 9 y13 de agosto se celebrará en Brasília la 1º Marcha de Mujeres Indígenas, que reunirá a 2000 mujeres de diversidad de naciones indígenas provenientes de todo Brasil.
Con el lema “Territorio: nuestro cuerpo, nuestro espíritu”, se tiene por objetivo dar visibilidad a las acciones de las mujeres indígenas, tratando cuestiones inherentes a a sus diversas realidades, reconociendo y fortaleciendo su protagonismo y capacidades en la defensa y la garantía de los derechos, en especial del cuidado y respeto a la madre tierra, al territorio, al cuerpo y al espíritu.
La Marcha de Mujeres Indígenas será mucho más de lo que sugiere la literalidad del título. La propuesta es realizar el Forum Nacional de Mujeres indígenas, un gran encuentro de mujeres indígenas, entre los días 9 y 12 de agosto, que tratará cuestiones planteadas durante el plenario de las mujeres en ATL 2019, seguida de la Marcha de Mujeres Indígenas durante el día 13 de agosto.
En un marco de unidad y fortalecimiento la idea es que nos sumemos a la “Marcha das Margaridas”, acto que reune a mujeres del campo y de la selva en una gran manifestación nacional en pro de los derechos y protagonismo de la mujer, desde una nueva perspectiva de desarrollo sustentable y justicia social.
El Forum Nacional de Mujeres Indígenas se hace necesario frente a las agravios a los derechos indígenas que se vienen extendiendo por todo Brasil en la actual coyuntura política y que exigen una reacción inmediata, sobretodo por ser las mujeres las más afectadas por el agronegocio, el cambio climático, el machismo y el racismo.
También el día 9 de agosto se conmemora el día internacional de los pueblos indígenas, fecha muy significativa que también será ensalzada en el Forum.
El encuentro será realizado con recursos propios de las indígenas, apoyo de las organizaciones colaboradoras y con donaciones recaudadas a través de la plataforma Vakinha. Su contribución es fundamental para garantizar la llegada de las líderes indígenas y la realización del encuentro. También puede colaborar donando fondos para sufragar viajes y comidas, mantas, colchonetas para quien se encuentra en Brasilia. informaciones en [email protected].
29/Abr/2017
Indígenas se movilizaron en número récord y dan una lección de democracia al gobierno que trabaja para acabar con los derechos originarios.
El 14º campamento Tierra Libre (ATL) terminó el 28/4, en Brasília, después de cuatro días intensos de actividades y protestas, y números históricos. Más de cuatro mil indígenas, de cerca de 200 pueblos de todas las regiones del país, estuvieron presentes, en una grande demostración de fuerza del movimiento indígena. Se estimaba que cerca de 1,6 mil vinieran a capital federal. Se trata del mayor ATL ya realizado.
“Reafirmamos que no admitiremos las violencias, retrocesos y amenazas perpetradas por el Estado brasileño y por las oligarquías económicas contra nuestras vidas y nuestros derechos, así como llamamos a toda la sociedad brasileña y a la comunidad internacional a unirse a la lucha de los pueblos originarios por la defensa de los territorios tradicionales y de la madre naturaleza, por el bien estar de todas las formas de vida”, dice el documento final del campamento.

Policial impede passagem de manifestante durante ATL. Foto: Mídia Ninja / MNI
El texto fue protocolado en el Palacio del Planalto, en los ministerios de Educación, Salud y Justicia. El movimiento indígena, sin embargo, se reusó a participar de una reunión solicitada por los ministros de Justicia, Osmar Serraglio, y de la Casa Civil, Eliseu Padilha. Los dos son políticos ruralistas y los principales articuladores de medidas contra los derechos indígenas en el gobierno federal.
A lo largo de la semana, también por causa de la presión de la mobilización, la Fundación Nacional del Indio (Funai) publicó los relatorios de identificación de cuatro Tierras Indígenas del pueblo Guarani, una en Paraty (RJ), y otras tres en el Valle de Ribeira, en San Pablo, además de una del pueblo Pipipã, en Pernambuco. Sumadas, las áreas llegan a casi 70 mil hectáreas.
El movimiento indígena brasileño consolidó la unidad de sus luchas, comenzó a articular una alianza internacional con lideranzas indígenas de seis países (Panamá, Costa Rica, Guatemala, Ecuador, Bolivia e Indonesia), fortaleció el protagonismo de las mujeres y jóvenes indígenas, recibió el apoyo de otros movimientos sociales del país, divulgó como nunca sus reivindicaciones y la cultura indígena. Y le dejó un duro mensaje al gobierno Temer: no serán aceptados ataques a los direchos de los pueblos originarios.

Ana Terra Yawalapiti delante de policiales en frente del Congreso. Foto: Mídia Ninja / MNI
Mesas y grupos de trabajo discutieron, entre otros temas, a lo largo de cuatro días, la paralización de las demarcaciones indígenas; la debilitación de las instituciones y políticas públicas indigenas; las proposiciones anti-indígenas que tramitan en el Congreso; la tesis del “Marco Temporal”, por la cual solo debem ser consideradas Tierras Indígenas las areas que eran posesión de comunidades indígenas en la fecha de promulgación de la Constitución (5/10/1988).
La cobertura del ATL, realizada por los comunicadores indígenas y aliados, alcanzó 8,5 millones de persoas en las redes sociales a lo largo de todal a semana solamente en la página oficial de la mobilización. La prensa nacional e internacional repercutió las marchas de millones de indígenas en la Explanada de los Ministerios y divulgó la imagen de la faja con la inscripción “Demarcación Ya” en los (mastros?) de banderas frente al Congreso. Hoy, el mundo conoce más de la lucha de los pueblos indígenas en Brasil.
En el inicio de la semana, fue lanzado el videoclip con la participación de un equipo de más de 25 artistas renombrados que exigen, como dice el título de la música, “Demarcación Ya”. Están en el grupo Maria Bethania, Gilberto Gil, Ney Matogrosso, Chico César, Carlos Rennó, Lenine, Nando Reis, Zeca Baleiro, Letícia Sabatella, Elza Soares, Zeca Pagodinho, entre otros.

Katãn Kaingang juega frente al Congreso durante la protesta. Foto: Luíza Calagian / MNI
El ATL también dió una clase de democracia al Gobierno Temer. El martes (25/4), en la primera marcha de la semana, los indígenas fueron recibidos con gas lacrimógeno y balas de goma frente al Congreso. Al día siguiente, fueron impedidos de entrar en el Senado para presenciar una audiencia pública previamente agendada y fueron intimidados por la policía en el camino de ida y de vuelta al campamento. A pesar de esto, el jueves (27/4), realizará una marcha pacífica en el centro de Brasília para mostrar su indignación contra los retrocesos y amenazas a sus direchos.
Por todos estos motivos, el 14º ATL fue un marco en lucha en defensa de los direchos indígenas. Y la lucha continua